Ellos forman parte de la primera generación de windsurfistas profesionales de España, que alejándose de su familia y de muchos de sus amigos de la infancia, dejaron atrás la ciudad, el cemento y la rigidez para reencontrarse con la libertad que da el mar. Demostraron que nada es imposible si te lo propones

Andoni, a través de sus dibujos, exportó la idea de su sueño hecho realidad. Inspirado constantemente por esta idea, exploraba su creatividad creando marcos y diseñando tiendas, que acabarían siendo las más representativas de Tarifa

Algo que nacía de él acabó saliendo tímidamente a la luz. Un par de pegatinas y alguna camiseta serían el principio. En ellas intentó plasmar las sensaciones únicas que hacían de cada nuevo día un distinto del anterior. Sólo una creación podía resumir todo eso en un par de líneas curvas negras. Y así nació EL NIÑO.

Herbert se aventuró conmigo en esta apuesta, así que nos asociamos y abrimos nuestra primera tienda de EL NIÑO en Tarifa. Y desde allí al mundo.